Adara
Ellos se miraron antes de responder la pregunta que había hecho.
—¿Nunca la han quebrado? —pregunté.
—Una vez se intentó quebrar, pero mi esposa fue a buscarme, y fue cuando viví con César unos días, después de que Fernanda se enteró de que estaba embarazada de Gaby por mi culpa. —Julián afirmó—. Ustedes son los únicos que pueden poner reglas, decretos y leyes en su matrimonio. Cada ser humano tiene sus límites, sabe qué puede tolerar y que es inquebrantable.
—Solo deben hablarlo, —contin