—¿Cómo está la comida? —Chris preguntó
Roció con una ceja arqueada. —¡Está delicioso! Espera... ¿Eres tú quién cocinó? —preguntó emocionada como si no fuera obvio. Fue. ¿Por qué otra razón estaría Chris con un delantal y saliendo de la cocina? Pero respondió de todos modos.
—Sí, lo hice. No he cocinado en mucho tiempo y quería hacerte el desayuno.
Rocío se sonrojó y tomó un sorbo de jugo tímidamente.
—Uhm... gracias. Nunca supe podrías cocinar —dijo.
—Bueno, mientras crecía, mi madre se asegura