95 - Vamos a divertirnos.
KERIANNE BACAB.
Mi cuero cabelludo, dolía intensamente. El golpe que recibí en mi rostro, fue la detonante, para hacerme ver estrellas. Todo me daba vueltas.
— Yo debía ser un Bacab. Yo debía ser el heredero de todo lo que posees; no tú. Una joven que huyó de sus responsabilidades, detrás de un hombre que te había dejado a merced de su familia, y constantes humillaciones — vociferó —. Acabaré contigo y toda tú familia.
— Mis padres quisieron adoptarte, pero otra familia se interesó en ti — mu