96 - La marca de la humillación.
ARTURO BRUSQUETTI.
Ese maldito miserable era cómplice, y lo peor es que, lo sabíamos. Habían atacado justo en el momento en que estábamos separados, y al parecer, solo porque al igual que nosotros, está cansado de tanto juego.
Mi familia no tardaría en llegar a rescatarnos, pero por el momento, era necesario que resistamos. Especialmente yo, que he recibido la mayor parte de los golpes, y espero que así siga siendo, porque en verdad, no soportaría ver a mi esposa sufrir.
Smith se acerca a ell