Han pasado tres días desde que dejé el apartamento. Tres días desde que le di la espalda a la historia que intenté sostener durante tanto tiempo. Tres días de silencio absoluto. Ninguna llamada. Ningún mensaje. Ninguna noticia de Ethan. Y aunque intentara convencerme de que eso no me importaba, la verdad era que cada minuto sin saber cómo estaba me apretaba el pecho un poco más.
Hoy decidí almorzar sola.
Necesitaba aire, espacio. Necesitaba ir al apartamento que un día fue mío a buscar algunas