El sol se filtraba suavemente a través de las cortinas blancas del dormitorio, llenando el ambiente con una luz dorada y acogedora. Helen abrió los ojos despacio, con las pestañas aún pesadas por el sueño. El primer sonido que escuchó fue la respiración tranquila y profunda a su lado.
Se giró en la cama con calma. Y allí estaba él.
Ethan dormía de lado, con el cuerpo parcialmente cubierto por la sábana. Su pecho ancho subía y bajaba en un ritmo lento. El cabello estaba desordenado, formando ond