El jardín de la pequeña capilla se transformó en un escenario que parecía salido de un cuento de hadas. Mesas redondas, cubiertas con manteles blancos y arreglos florales en tonos azules y blancos, estaban distribuidas bajo los árboles, donde el sonido de las risas se mezclaba con el canto de los pájaros y el aroma de café fresco y pastel recién horneado. En el centro de todo, por supuesto, estaba David, en brazos de uno, luego de otro, y luego de otro más… siendo disputado como el bebé más cod