Las manos de Ethan temblaban levemente mientras conducía de regreso, marcando una y otra vez el número de Cheryl.
Llamada fallida.
Clavó la mirada en la pantalla, un nudo apretándole la garganta.
Estará enfadada. Solo necesita tiempo.
Se repitió el consuelo: si volvía, si se disculpaba bien, todo tendría solución.
Cheryl siempre había sido paciente, jamás le reclamaba nada.
Era tan buena con él... tan sin límites... que él había abusado, una y otra vez, ¿verdad?
No.
Ethan apretó el volante con f