Liliana no lograba concentrarse.
Había intentado leer.
Había intentado ordenar la sala.
Incluso había intentado ver televisión.
Pero nada funcionaba.
Su mente volvía al mismo lugar una y otra vez.
A él.
A su mirada.
A su forma de acercarse.
A su forma de alejarse.
Todo en Dominic era contradictorio.
Y eso la tenía completamente confundida.
Caminaba lentamente por la sala mientras sostenía una pequeña caja con adornos que había comprado esa mañana.
Había decidido seguir decorando la casa, tratan