La luz del sol entraba por las enormes ventanas del salón, iluminando las nuevas cortinas y las plantas que Liliana había colocado el día anterior.
La casa ya no parecía un lugar vacío.
Ahora parecía... habitada.
Liliana estaba en la cocina preparando café.
Todavía no se acostumbraba a la idea de vivir allí.
Cada vez que caminaba por los pasillos enormes sentía que estaba dentro de la casa de otra persona.
Y, en cierto modo, así era.
Escuchó pasos detrás de ella.
Dominic apareció en la puerta d