Entramos a una enorme habitación donde se encontraba una enorme mesa como si fuéramos a ser juzgados, además había otra no tan enorme en medio de la habitación. La mujer nos dice que tomemos asiento.
Una de las Lunas se acerca a mi y de inmediato sentí la mala vibra en ella.
—Ojala te arresten y te quemen viva maldita bruja.
El miedo incrementa y la sigo con mis ojos hasta que se sienta frente a nosotros. “Es imposible que eso pase”
—No demuestres miedo y no dejes que te intimiden. —murmur