Habían transcurrido varios días desde la noticia, y los Hoffmann habían reaccionado de manera diferente a su hijo, quien parecía cada vez más taciturno. Se encerraba en su despacho desde la mañana hasta la noche, alegando que estaba ocupado con el proyecto. Sin embargo, sus padres sabían que la razón iba más allá del trabajo. Comprendían que no era fácil para Dominic esperar un hijo que no estaba en sus planes, o al menos no en su situación actual.
Se habían enterado de que él y Sofía no estaba