Karim, abrió los ojos al amanecer y se encontró con ella a su lado. Juliette era tan hermosa, incluso con todo el cabello revuelto; ella era perfecta.
Abandonó la cama y se fue a su habitación para tomar una ducha; ese sábado que no iría a la oficina, quiso hacer algo diferente, por eso después de comer junto a Juliette, la invitó a una salida.
La joven sorprendida lo miró.
—¿Estás seguro?
Ella que no había cruzado más al otro lado, desde que se escapó, suspiró hondo.
—Sí, es un día s