96.
No supe en ese momento cuál de los dos tenía más ansiedad: si Nicolás por conocer a sus hijos, o yo, en efecto, porque lo hiciera. También, mi cuerpo entero lo tenía tan apretado que tuve miedo de que en cualquier momento pudiera explotar. A mí misma tenía que controlarme, tenía que relajarme, o todo saldría muy mal. Estaba tan tensa que sentía que mis hombros empujaban mi espalda hacia atrás. Pero tenía que hacerlo por mis hijos. Conocerían a sus padres. Yo tenía que tener el valor para enfren