Capítulo 99. Volver a Habitar el Cuerpo.
**Valentina**
Volví al atelier por primera vez en seis meses.
No entré por la puerta principal. Crucé por el patio trasero, toqué la pared de piedra con la palma de la mano y me permití un momento antes de cruzar el umbral. El olor seguía siendo el mismo: mezcla de lino, hilos metálicos y aceite de máquina. Pero yo ya no era la misma.
La tristeza me había dejado cicatrices silenciosas. Ya no lloraba por todo. Pero tampoco me reía con ligereza. Aprendí a respirar distinto. A poner límites. A viv