Capítulo 66. Bajo la piel.
**Valentina**
Volver a sentir el sol de París sobre la piel fue como despertar de una pesadilla con los ojos abiertos. Caminaba sin vendas, sin sogas, sin cámaras ocultas, pero el mundo no se sentía del todo real. Mi cuerpo recordaba el encierro. Mi mente… aún más.
Estaba en casa de Chloé, la única amiga que me ofreció refugio sin hacer preguntas. Me duché, comí algo, dormí unas horas, pero mi corazón no descansaba. No hasta verlo. No hasta tocarlo.
Y entonces, él llegó.
No me avisaron. No golp