Capítulo 14. La Reunión Secreta: Alejandro.
La revelación del poema me golpeó como un rayo en la madrugada. La sorpresa y la emoción fueron tan intensas que, por un momento, olvidé la tragedia que nos envolvía. Ella. Ella conocía mi alma.
Pero la urgencia de la situación de su madre no me permitía divagar. Mi decisión ya estaba tomada: no podía quedarme de brazos cruzados. Apenas las primeras luces del amanecer empezaron a asomarse sobre el skyline de Medellín, me levanté, con la mente enfocada en un solo objetivo: información.
Marqué el