Capítulo 122. Pétalos sobre el agua.
**Alejandro**
Tokio tenía algo hipnótico en sus noches. El aire parecía más limpio. El silencio, más denso. Como si la ciudad se permitiera suspirar cuando nadie la miraba.
Desde hacía semanas planeaba esto. Un regalo para Valentina. No por una fecha específica, ni por una ocasión especial. Simplemente porque necesitaba que supiera que, incluso entre la intensidad de nuestra expansión profesional, ella seguía siendo mi norte.
Llamé al ryokan que Mónica me recomendó desde el primer día. Uno que