Su último recuerdo de Amélia en su departamento, Ulisses no dejó que nadie entrara a esa habitación, quería preservar las cosas de Amélia para que cuando ella regrese, todo esté en su lugar.
Cuando Ulises finalmente se dio cuenta de que se estaba volviendo loco, acudió a una bruja para bloquear los recuerdos que eran más dolorosos para él.
Ulises volvió a trabajar y dejó el asunto de lado como si nada, eso era lo que todos pensaban.
Pero Ulises aun así regresaba al apartamento de vacaciones, no