Amélia estaba completamente enfadada, ya no le importaba Ulises, sólo quería distanciarse de él.
Había quedado bastante herida, había sido ignorada, y ni una sola vez se habían respetado sus deseos y ahora otra vez, marcada.
Amélia no quería ser marcada por Ulises, él le repugnaba mucho.
Después de todo, para ella él nunca había sido una persona digna de confianza.
Amélia quería degollar a Ulises, pero él no le dio la oportunidad de arrancarle el cuello.
Ulisses miró a su hijo con inmensa curi