Darius llegó a la empresa desde tempranas horas de la mañana, resacoso y de muy mal humor. Había pasado la en vela, tratando de sacarse de su mente la aparición de esa mujer que tanto detestaba y no tenía intención alguna de ver o siquiera hablarle.
Se encontró en el ascensor a uno de sus amigos y le pidió que no dijera nada, así que Kian respetó su palabra y le habló sobre el proyecto en que el juntos habían estado trabajando y había pasado la primera revisión, haciendo emocionar al hombre, de