Epílogo.
Estar en la casa de Cancún con Chris es un sueño hecho realidad. La sensación de satisfacción al haber ganado es extremadamente fascinante. Me siento como si estuviera en la gloria, como si cada parte de mi ser latiera frenéticamente de emoción. Soy feliz, ahora soy feliz.
Con nosotros se encuentran Ramírez y Tania. Están en la cúspide de su relación, se ven felices y extasiados de lo que se brindan entre sí. El padre de Tania aún no sabe de la relación de su hija, y pienso, que esa noticia deb