36: La quiero solo para mí.
Son aproximadamente las tres de la madrugada y yo espero con ansias a Kimberly. Se está metiendo por todo mí cuerpo hasta las entrañas. No sé qué me hizo. Es impresionante lo importante que se ha convertido para mí. Escucho un auto detenerse y segundos después el timbre suena.
Enseguida me acerco y abro la puerta. Totalmente emocionado como un niño pequeño. Está vestida con otra ropa y su perfume inunda el lugar.
Sonríe en cuanto me ve y de un salto se sube encima, mientras pasa sus piernas po