Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl final Erik nos mandó una camioneta a recogernos, una muy fina, que tenía un conductor ya conocido para mí y champaña. El auto se detiene en la misma finca que pisé hace unos días. Sharon baja con una sonrisa y yo espero unos minutos adentro. Suspiro y luego salgo.
Hombres diferentes están ahora armados por todo el lugar, la música está extremadamente alta, el lugar está muy bien iluminado y hay m&aac







