Mundo ficciónIniciar sesiónAcabo de llegar a mi casa, queriendo encontrar un grato recibimiento, pero me encuentro a Margaret votando humo por las orejas y un poco ebria.
—¡¿Dónde carajos estabas?! —grita en cuanto termino de cerrar la puerta, tras de mí.
—Le dije que iría a quedarme a dormir donde una amiga —contesto.







