Sharon observa que Karen se quede en silencio y no responde ni siquiera lo mira los ojos por unos minutos, pero cuando levanta su cabeza se da cuenta que ella tenía una sonrisa en su rostro y era una sonrisa burlona.
“amiga”
—No sean estúpidos — habló después de un minuto de silencio haciendo que enfadara al oficial. —Aunque quisiesen, ya no podrían quitarnos las propiedades y las empresas ya que hace mucho tiempo que él las vendió al padre de mi amiga Sharon.
—¡Mientes! —Dijo el policía furios