“No puedes perder la cordura”
sin darse cuenta sus uñas se entierran en la palma de su mano haciendo que la sangre brotara y formaron hilo qué se deslizaba hasta caer al suelo.
Siente la mano de Mikael tocar su espalda en indicación de darles privacidad, pero claramente ella lo ignora y no pienso a obedecerlo estaba harta de obedecer a todos y no hacer lo que se le da la gana.
—Lamento la interrupción.
Al hablar. Hizo que ellos se sobresaltaran Del susto, Vladimir se pone de pie de inmediato. Y