—Shh…
—¡No me chites carajo!...
Vladimir cubre su boca al no guardar silencio, sonríe con maldad al verla tan asustada y nerviosa, hace un gesto con sus ojos y Karen comprende, ambos se quedan inmóviles y esperan a que Joseph diga algo más.
—Cariño… vamos, ¿Dónde estás?
Escuchan como comienza a alejarse, al no escucharlo más ella suspira aliviada, al volver en si nuevamente corre por su celular tirado en el suelo y abre la puerta, Vladimir la toma de la muñeca y ella bufa preguntando que quería