-Te juro que no hay nada en el bosque, solo son los guardias. - la voz de Zhara llegaba suavemente a mi oído, la mano de Tristan me puso de pie. Estaba sacudiendo la tierra de los jeans cuando un grupo de empleadas pasó riendo por la escena. Sentí los colores subirme a la cara.
-Lo lamento, supongo que estoy muy cansada. - miraba a Tristan, estaba preocupado pero no dijo ni una palabra.
Seguimos subiendo la pequeña colina hasta llegar a un claro, el pasto estaba pulcramente cortado y un edifici