Mundo de ficçãoIniciar sessãoSantino maldecía en italiano, inglés y luego en el idioma que hablaba Donovan; pero él seguía en el suelo sin moverse, hacía un sonido de vez en cuando antes de finalmente suspirar cansado y relajarse.
-¿Qué pasa?, ¡sigue sangrando!, ¡PORQUE NO PARA DE SANGRAR!. - La mirada de Santino escrutaba todas las heridas que habíamos hurgado, en búsqueda de algún fragmento que todavía estuviera dentro, pero no







