Yvi
El suelo tiembla bajo mis pies.
No es el viento.
No es el mar.
Es el mundo el que grita.
Veo las sombras erguirse, formarse a nuestro alrededor, como espectros salidos de brumas antiguas. El Guardián no es más que un nombre ahora. Ya no es aquel a quien combatimos. Se ha convertido en un vestigio de una época pasada. El Vacío, en cambio, se extiende. Se impone. Todo lo engulle.
Cierro los ojos un instante, tratando de aferrarme a la realidad.
Pero ya no es una realidad.
Es una tela desgarra