Xavier empezó a tomarle más gusto a este tipo de postre, porque cuando vio a Sofía por primera vez fue justamente con un pastel de chocolate. Sofía llevaba un abrigo verde que hacía juego con el verde profundo de sus ojos casi se podía decir que el verde era su color favorito, llevaba el cabello recogido en una coleta y en sus manos una caja con el logo y nombre de alguna pastelería.
Irina había dejado en claro que el pastel que estaban comiendo lo había comprado Sofía porque era su favorito,