Después de algunos minutos se sentaron en su mesa, cenaron mientras conversaban en ocasiones de negocio y a veces de moda gracias a que Antonella conocía muy bien esa industria.
Xavier nunca dejó de tener contacto con Sofía, si no sostenía su mano, pasaba su brazo por su espalda. Un rato después se disculpó tomó a Sofía de la mano y salieron de la sala, una que otra persona intento detenerlo en el camino, pero él amablemente de deshizo de ellos.
Cuando estuvieron fuera de la mirada de todos, X