Cuando ella salió, el celular de Xavier vibró en su bolsillo. Xavier ni siquiera tomó su saco apenas recibió la noticia salió como un huracán de la oficina. En la puerta se encontró con Gino y por su cara pudo ver que él también había sido notificado.
—Voy a matarlo— Soltó Xavier, su mirada estaba llena de ira, sus puños apretados y sentía su sangre hervir. Cuando llegaron a la villa. Los de la ambulancia estaban haciendo su trabajo. El corazón de Xavier se sintió como si hubiera recibido una p