El auto de Sofía se estacionó en la villa de su hermano, ese día debía acompañar a Irina a escoger su ramo de novia además de los arreglos florales. Cuando entró a la habitación de su cuñada la vio caminando apresurada de un lado a otro para estar lista a tiempo.
—Parece que a alguien se le pegó la cobija— viendo Irina que Sofía había acertado se sintió avergonzada y solo pudo disculparse.
—Lo siento— respondió Irina.
—Está bien no te agites, tenemos tiempo— la tranquilizó Sofía pensando en su