04 de marzo de 1741 (seis meses antes)
Los segundos parecen eternas horas. Arden continúa sobre el cuerpo de la chica. Se miran directo a los ojos, pero en sus miradas no hay reto, no hay odio o desprecio, en cambio, una creciente tensión empieza a formarse entre los dos. Tener a ese pirata encima de ella de esa forma, solo le hace recordar a la apasionante noche anterior, donde lo tenía entre sus piernas y la hacía gemir de placer. Su miembro grueso roza la entrepierna de Catherine; carraspea