01 de diciembre de 1741
Bien dice el dicho que nadie aprende en cuerpo ajeno. Catherine comprende eso cuando entiende que no todo lo que conoce es lo que es. Si alguien le hubiese contado antes que existe una criatura gigante de nombre desconocido en el paso por el abismo, se habría reído en su cara, pero no puede negar lo que está justo frente a sus ojos.
Todos los piratas salen corriendo y se asoman por la borda para ver el mar, que parece en una quietud espectral, justo antes de una tormenta