01 de diciembre de 1741
Andrew tiene bien sujetas las caderas de la pirata y la besa en una espiral de pasión incontenible. Ella está deseosa por arrancarle la ropa, pero de pronto siente algo que le dice que no está bien lo que ocurre.
Se separa un poco de Catherine para mirarla y ve con horror como sus ojos ya no tienen pupila, en cambio, son completamente blancos e inexpresivos. Da dos pasos para alejarse de ella, sin embargo, la chica lo sigue como si él fuese el dulce más delicioso e irres