Capítulo IX ¡Sorpresa!, punto para el equipo local. ¿Quieres seguir jugando?
Salir nos vino muy bien, adquiramos todas las cosas que necesitábamos, fue una tarde, productiva. Gara ya había reclutado a Bruno, como nuestro espía, personal. Se encargaba de vigilar a los narcisos y pasarnos toda la información para que estuviéramos informadas de lo que hacían.
La misión de esa tarde, fue entrar en una de las reuniones que celebraban mi tío con los narcisos, y decirle al padre de Gara que esa noche no cenarían con él, porque estaban agotadas, se habían pasado la tarde hacien