Acababa de terminar de preparar un pedido cuando la música cambió. El ritmo pesado del house se transformó en un beat más rápido, más profundo, más seductor. Las luces de discoteca giraban sobre la pista de baile, creando patrones de luz que parpadeaban como estrellas fugaces. Varios clientes empezaron a moverse en la pista. Los cuerpos se balanceaban al compás.
No pude contenerme. Me quité el delantal negro, lo dejé detrás de la barra y me dirigí a la pista de baile.
Mi cuerpo empezó a moverse