A la mañana siguiente, Stefan despertó recordando perfectamente todo lo ocurrido la noche anterior.
Esa misma tarde, él y Susan tomaron un vuelo de regreso a Landrum City.
Durante el viaje, una azafata especialmente atenta no dejaba de acercarse a Stefan para preguntarle si necesitaba algo.
Él ya la había rechazado dos veces con indiferencia y le había pedido que lo dejara tranquilo.
Sin embargo, la azafata no se rindió. Sus intenciones eran demasiado obvias.
Quería coquetear con Stefan.
Era la