Su voz sonaba suave y melodiosa incluso en una conversación casual.
Joshua tuvo que admitir que aquella voz era hipnótica. Era dulce y seductora al mismo tiempo. Además, Susan era hermosa y encantadora.
No era de extrañar que Stefan hubiera perdido el control y golpeado a alguien por ella.
—Ay... Mi hermano te quiere más que a nada en este mundo. No sé por qué te ama tanto. Es muy terco y siempre nos deja preguntándonos qué está pensando. Nadie puede controlar sus acciones. Siempre hace lo que