Hendrik miraba impaciente por la ventana, consciente de que habían perseguido a Freya y Sasha. Tenía que ver a Freya para asegurarse de que estaba bien. Ahora más que nunca, estaba seguro de que se había enamorado de ella. El miedo a perderla y toda esa angustia eran solo una confirmación.
Hendrik vio acercarse el coche de Freya y fue inmediatamente a su encuentro. Vio a Freya salir del coche, pálida como un fantasma. Rápidamente se acercó a ella y la abrazó. "¿Estás bien? ¿Estás herida?" Freya