—Sospecho que alguien de la competencia está tratando de perjudicarnos.
Yelena adopto una actitud seria al sentarse.
—Por eso sugiero que debemos rechazar todos los pedidos de quinientas mil unidades y tampoco aceptar los cinco millones de propinas.
Ese golpe de suerte inesperado no era nada bueno para la empresa en absoluto, era más bien un completo desastre. Sin mencionar que esas enormes propinas podrían poner a la compañía en el ojo de la tormenta. Solo el hecho de los quinientos mil pedid