—¡De acuerdo, terminamos en este momento la reunión!
Lorenzo resolvió con calma la primera crisis interna de la empresa.
Lucía no pudo evitar admirarlo y le dijo con agrado:
—¿Dónde aprendiste todas estas cosas? ¿Cómo es que sabes de todo?
Él le pellizcó con suavidad la mejilla y sonrió, dejando solo unas cuantas frases:
—¡Lee más libros! Lo que tú aprendiste en cuatro años de universidad, yo lo aprendí en la biblioteca en tan solo ocho horas.
Luego se fue.
Esto enfureció por completo a Lucía,