El que hablaba era Ezequiel, el joven de la familia Castañeda.
Rubén se sintió como si le hubiera caído un fuerte rayo al escuchar eso, y estalló en furia: —¡Ezequiel! ¿Qué quieres decir con eso? ¡Solo seguí tus órdenes para hacer esas cosas injustas! ¿Estás tratando de negar tu responsabilidad en todo esto ahora?
Ezequiel levantó una ceja: —¿Quién te dio permiso para mirarme a los ojos? ¿Tienes derecho?
Con eso, le dio una patada en el estómago a Rubén, haciendo que ese se retorciera en el sue