Rubén tenía la cara enrojecida y dijo: —No entiendo lo que están diciendo. ¡Es absurdo que quieran cargar toda la culpa sobre nuestra empresa basándose únicamente en el testimonio de estas personas! ¡Esto es una locura! ¡La empresa farmacéutica Castañeda es una empresa de las cuatro grandes familias de artes marciales! ¡No es algo que cualquiera pueda atacar impunemente!
—¡Entonces te voy a dejar muy claro todo!
Lorenzo se acercó tranquilamente, sosteniendo una píldora de la Juventud en la mano