Lucía quedó sin palabras al instante. ¿Podría ser eso posible?
Rubén se rió a grandes carcajadas y dijo: —¿De qué estás hablando con lo de convertir lo imposible en posible? ¡Muchacho, en realidad estás soñando despierto! ¡Lamentablemente, has elegido el lugar equivocado! Tu grupo Prosperidad ha sufrido una derrota total esta vez. ¡Incluso después de hoy, quién sabe si seguirá existiendo en Costamar!
Lorenzo ignoró por completo las burlas y se acercó directamente a la mujer paciente, diciéndole