Los niños llevaban los pasaportes en la mochila.
Mía había insistido en ser ella la responsable del documento oficial. Luca había insistido en que debería ser él porque era el que mejor recordaba dónde había que guardar las cosas importantes. Habían discutido durante veinte minutos con la seriedad de dos abogados hasta que yo propuse que Mía llevara los pasaportes en su mochila rosa y Luca llevara el mapa del avión que había descargado de internet y que nadie había pedido pero que él considerab