POV Valentino
El techo de su habitación no tenía respuestas.
Llevaba dos horas mirándolo.
Las 3:17 a.m. parpadeaban en el reloj de la mesita con la precisión inútil de las cosas que no sirven de nada cuando la mente no para.
Valentino Rossi no era hombre de insomnios.
Dormía cuatro horas. Se levantaba. Conquistaba.
Pero esta noche su cerebro era un motor que alguien había dejado encendido sin darle destino.
"Ninna nanna, ninna oh..."
La voz de Sophia seguía ahí.
Flotando en el aire de la habita